Benvista PhotoZoom Pro 5: ampliaciones increíbles
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- Categoría: Aplicaciones
- Publicado el Lunes, 18 Febrero 2013 19:33
- Escrito por Javier Rodriguez
Probablemente ya lo adivines por su nombre, porque lo que hace esta aplicación casi como por arte de magia es llevar las fotografías y gráficos cargados a límites de ampliación insospechados… con una mínima pérdida de calidad por el camino y sin producir dentados o aumentar artefactos de la compresión.
De partida y desde el punto de vista de los requerimientos mínimos sorprende el hecho de que esta aplicación, que puede funcionar como plug-in de Adobe Photoshop o de forma independiente, pueda funcionar aun y con una soltura sorprendente en equipos que utilicen OS X 10.5 o posterior hasta el actual Mountain Lion. Sobre el hardware, tan básico como cualquier equipo con procesador PowerPC G4/G5 o Intel con 1 GB de RAM.
Ahora bien, lo que no obtendrás en el caso de que utilices esta herramienta en un equipo antiguo son las ventajas derivadas del soporte de aceleración gráfica (basada en la GPU de tu Mac) y también el soporte multiprocesador/multinúcleo. Por ejemplo, un MacBook de 2007 te permitirá ejecutar la aplicación, pero sin sacar provecho de la aceleración gráfica por GPU; mientras que un MacBook Pro Retina Display 15" de la última hornada será capaz de reducir hasta en cinco veces los tiempos de generación (renderizado) de la imagen al nuevo tamaño indicado.
Cuando se ejecuta Benvista PhotoZoom Pro 5 sobre los equipos que sí soportan la aceleración gráfica por GPU, aparecerá en primer lugar una ventana indicando que se puede realizar el proceso de "calibración" de mejora de rendimiento, para lo cual se recomienda que no esté en ejecución ningún otro proceso pesado; y lo preferible para obtener unos resultados óptimos es salir de cualquier aplicación que se esté ejecutando en ese momento excepto de PhotoZoom Pro.
Una vez realizada la calibración del rendimiento, la interfaz de usuario que es funcional pero pide a gritos una puesta al día, nos permite cargar la imagen a ampliar o bien crear nuevos lotes de conversión en grupo.
Mientras que la opción de tratamiento de imágenes una a una nos da más libertad para seleccionar cualquiera de los algoritmos disponibles y, por cada uno de estos, cualquiera de los perfiles ya instalados por el programa, en el caso de la conversión en grupo sólo será posible realizar una selección de algoritmo/preajuste para convertir todas las imágenes del grupo.
En ambos casos, además de elegir cualquiera de los preajustes disponibles también podemos optar por modificar los parámetros de definición, grano y reducción de alteraciones (especialmente si el original es un JPEG con fuerte compresión), para crear, guardar y reutilizar nuestros propios perfiles.

En cuanto al factor de ampliación que podemos utilizar, tan sencillo como indicarlo mediante el grupo disponible en la parte superior izquierda de la interfaz, donde no sólo podremos indicar el ancho y altura, sino también asignar una nueva resolución de salida. Esto último es especialmente interesante en el caso de que tengas pensado crear una impresión de calidad a partir de un original que cuente con una resolución de entre 72 y 96 ppp.
Las medidas con las que puedes asignar los nuevos valores de ampliación son en porcentaje (por omisión), píxeles, pulgadas, milímetros, centímetros, picas y puntos. Además, en todos los casos puedes optar entre mantener las proporciones originales o bien no. Junto a esta última capacidad también puedes optar por recortar sólo parte de la imagen, para lo cual cuentas con herramienta de recorte y herramienta de selección. Lo que es una lástima es que la aplicación no sea capaz de detectar automáticamente la orientación original de la imagen a partir de sus metadatos, aunque podrás corregirlo mediante las herramientas de volteo y giro.
Calidad y rendimiento
En nuestras pruebas hemos utilizado varias imágenes en formato JPEG, y otras guardadas como TIFF a un tamaño sustancialmente inferior sobre el RAW original. De este modo, en el segundo grupo pudimos comprobar hasta qué punto era capaz de mantener este programa el detalle cuando llevamos una imagen previamente reducida de nuevo a su tamaño original.
Sobre el tipo de motivos, hemos utilizado desde objetos con formas muy regulares, en los que apreciamos la dificultad que tiene el programa para mantener las líneas rectas cuando se exceden valores de ampliación del 400%; imágenes de personas, donde pudimos comprobar el grado de detalle conservado en elementos complicados como el pelo; y fotografías de naturaleza, donde comprobamos que resulta más sencillo forzar las ampliaciones a niveles espectaculares sin perder calidad en exceso.

En todos los casos obtuvimos imágenes utilizables y donde, por ejemplo, el ajuste de Reducción de Alteraciones permitió eliminar en un abrir y cerrar de ojos algunos efectos de la compresión JPEG en el original.
Sobre los tiempos de procesado, para factores de ampliación de entre el 300% y el 500% puede calificarse como de prácticamente inmediato, sin llegar a consumir el minuto de tiempo, cuando utilizamos el MacBook Pro 15" Retina a 2,6 GHz y 8 GB de RAM y con la característica de aceleración GPU activada.
Pero lo que nos llamó más la atención es que incluso el viejo MacBook de 2007 con procesador Core 2 Duo a 2,2 GHz y 4 GB de RAM fue capaz de mantener el tipo de un modo notable, añadiendo unos pocos segundos sobre el tiempo obtenido con el primero. En definitiva, completamente funcional con esta aplicación en el caso de que no tengas nada más potente a tu alcance.

Es una lástima que el programa sea tan específico en cuanto a la función que proporciona y no permita, por ejemplo, realizar algunos ajustes básicos sobre la imagen antes de proceder a su ampliación (¡o reducción!) de tamaño.
Ahora bien, para obtener resultados con calidad es imprescindible que las imágenes utilizadas como punto de partida también la tengan. Es decir, PhotoZoom Pro no va a proporcionar, y menos en una ampliación elevada, el enfoque del que carece la imagen original.
Conclusiones
Sin duda PhotoZoom Pro vale lo que cuesta, teniendo en cuenta que se trata de un producto dirigido a fines profesionales. Si tus requerimientos no son tan elevados entonces puedes elegir la licencia PhotoZoom Classic 5 cuyo precio también es más asequible (69 euros), aunque lo suficientemente alto como para aquellos que realmente precisen ese grado más de calidad en comparación con lo que se obtiene mediante programas como Adobe Photoshop y que es muy superior en precio.
En cuanto a la edición PhotoZoom Pro 5 que nos ocupa, ¿es la diferencia de calidad tan elevada sobre la que obtendríamos con Photoshop como para justificar el precio? Mi conclusión es que en efecto así es, pues pasarás de imágenes borrosas y con líneas escalonadas (en algunos tipos de imágenes) a otras bien definidas y con bordes sin dentados que podrás utilizar sin más.
Por último, es una lástima que si bien puede trabajar con archivos gráficos de 16 bits, no admita como originales los archivos con formato RAW. Esto te exigirá realizar conversiones previas cuando vayas a utilizar el programa en modo desatendido (por lotes) o fotografía a fotografía.
Valoración:
fotografía
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